La entrada a lo Profundo en Lao Tsé

Investigación bibliográfica

Hugo Novotny
Parque de Estudio y Reflexión Carcarañá
2013

Tú que eres lo Uno y lo Todo,
siempre quieto y activo,
muéstrame el misterio
de aquello que no está en Ti
para comprender por la Gnosis
que estás por encima de la luz
y también de lo oscuro
en unidad eterna.

Oración Gnóstica. Silo. Apócrifo

Objeto de estudio: la entrada a lo Profundo en Lao Tsé, procedimientos y traducciones.

Interés: develar las técnicas de trabajo místico que pudo haber desarrollado Lao Tsé, intentando detectar en ellas los pasos de una ascesis que haya llevado a estados de conciencia inspirada[1], incluido el posible acceso a los niveles profundos.

Aparato conceptual y validación: realizaremos este estudio desde la concepción psicológica expuesta en el libro Apuntes de Psicología, de Silo[2]; utilizando como criterio de validación el cotejo con los registros obtenidos en la propia experiencia con las prácticas propuestas por Silo para el acceso a lo Profundo[3].

Acerca de la mirada del autor, las hipótesis y fuentes adoptadas

Esta investigación bibliográfica no pretende ser más que un acercamiento al tema, una interpretación y una mirada personal del autor en el momento actual respecto del objeto de estudio, dados un determinado conocimiento y una determinada experiencia del mismo en esta temática, constituyentes de dicha mirada; así como también, dados la cantidad y calidad de los textos disponibles. Considerando, por ejemplo, los descubrimientos realizados en las últimas décadas de antiguas versiones del libro Tao-Te-Ching, atribuido a Lao Tsé, y la especialización creciente de los investigadores-traductores que nos acercan dichos textos, algunos de los cuales han incorporado también sus propias experiencias en el campo místico.

En primer lugar, y frente a las encontradas opiniones existentes al momento actual respecto a la persona de Lao Tsé, partimos de afirmar la hipótesis de su existencia física, en China, en el siglo VI antes de nuestra era, en acuerdo a la mención realizada por Silo en sus Obras Completas.[4]

También afirmamos su carácter de autor de la obra Tao-Te-Ching, en coincidencia con la amplia mayoría de las fuentes bibliográficas utilizadas para el presente estudio y detalladas al final de este escrito. Aunque, al mismo tiempo, reconocemos la existencia de un proceso, en el transcurso del cual dicha obra se ha ido ampliando, modificando, actualizando. Pueden verificarse al menos tres “generaciones” del texto, comúnmente conocidas como: 1) de Goudian, 2) de Mawangdui y 3) versiones tardías; las cuales cuentan a su vez con innumerables variantes y traducciones. Para el presente estudio, consideraremos primariamente las tres versiones incluidas por Iñaqui Preciado Idoeta en su obra Los libros del Tao; por tratarse de una excelente traducción hecha directamente del chino antiguo al español por quien, no sólo se ha especializado largamente en el idioma, la cultura china y el taoísmo en particular, sino que además cuenta con experiencia mística[5]. De las mismas, pondremos prioridad en la versión conocida como Tao-Te-Ching de Goudian, copia en bambú hallada en Goudian, provincia de Hubei (anteriormente estado de Chu) y datada en –350-300, considerada cercana al original por ser la más próxima a lo que, según la hipótesis que hemos adoptado, han sido la fecha y lugar de existencia física de Lao Tsé.

Consideraremos además, entre las fuentes más confiables, al denominado Tao-Te-Ching de Mawangdui. Por una parte, en la versión de Wang Keping, estudioso y traductor chino especializado en taoísmo; para quien las copias en seda halladas en 1973 en Mawangdui, provincia de Hunan (también parte del estado de Chu en la antigüedad) y datadas en –250-200, son las que más fielmente representan la autoría de Lao Tsé[6]; como así también en la traducción comentada de Robert Henricks, profesor de religiones comparadas en el Dartmouth College de New Hampshire, USA, reconocido especialista en literatura clásica del Asia.[7]

Definiciones

Conceptos fundamentales de esta investigación:

Tao: Los primeros rudimentos de la doctrina del Tao pueden encontrarse ya en el origen de la cultura Hoang Ho (o del Río Amarillo, en el tercer milenio antes de nuestra era).[8] El ideograma “Tao” está compuesto de dos partes: “cabeza” y “caminar”, por lo cual puede traducirse como “dirigir la marcha”, “abrir camino”.[9]Así, originalmente y hasta el momento de aparición del Tao-Te-Ching, el Tao era comprendido como “Camino”, “Método” o “Regla de vida”. Ya en el I Ching (siglo –XI), el Tao engloba al yin y al yang, rige y pone orden en sus alternancias. Al comienzo del período de Primaveras y Otoños (siglo –VIII) surge la expresión tian dao, el Tao del Cielo, que rige las órbitas celestes y el destino humano. Con Lao Tsé (siglo –VI), el Tao toma por primera vez el significado de Verdad última; de lo trascendente, eterno, imperceptible e innombrable, sólo accesible mediante experiencia mística. El Tao es el “origen de todas las cosas”, el “tesoro del mundo” gracias al cual el Cielo y la Tierra pueden existir; tiene una presencia evanescente y misteriosa que no se puede tocar ni ver, sino sólo intuir, experimentar a través de la práctica meditativa. Esta dimensión del Tao fue retenida en adelante, con diferentes énfasis, por todas las escuelas de taoísmo.[10]

Te: el ideograma “Te” está compuesto por “caminar”, “mente” y “rectitud”, pudiendo por lo tanto traducirse como “caminar dirigido por una mente recta” o, más sintéticamente, “virtud”. Para el Tao-Te-Ching, el Te representa el “poder”, la “eficacia” del Tao que se manifiesta al particularizarse en los seres. Tao es totalidad, Te es particularidad, es el puente entre el Tao y los seres:

El Tao los engendra,
el Te los alimenta,
la materia les da forma.
[11]

Yin-yang: los dos principios que constituyen todo lo existente, por ejemplo, femenino-masculino, pasivo-activo, blando-duro. Pero representados como unidad de contrarios; si uno de los aspectos no se da, tampoco se puede dar el otro:

Ser y no-ser se engendran mutuamente,
lo difícil y lo fácil se producen mutuamente,
lo largo y lo corto se forman mutuamente,
lo alto y lo bajo se colman mutuamente… [12]

You: ser, ser-con-forma.

Wu: no-ser, ser-sin-forma.

Wu wei: el camino del “actuar sin actuar”, no-acción, calma, ecuanimidad.

Xu: vacío, vacuidad. La noción de vacío (“void” en inglés) expresada en el Tao-Te-Ching es la primera enunciación de una idea que más tarde se desplegará y ocupará un lugar central en el taoísmo y el pensamiento chino en general. En el Tao-Te-Ching, el vacío tiene varios niveles de significación. Por una parte, representa el intersticio que permite el movimiento, el hueco en una vasija que le da funcionalidad:

Modelando la arcilla se hacen las vasijas,
y merced a su vacío,
las vasijas de arcilla cumplen su misión
[13]

También tiene un significado cósmico: el necesario espacio vacío que es tanto la matriz, el útero del mundo, como el lugar desde el cual el Pneuma Original (yuanqi) puede brotar y circular.[14] En el nivel humano puede representar, en lo psicológico, la ausencia de deseos, expectativas, prejuicios y parcialidades; en la práctica meditativa, el estado de cesación de las percepciones y representaciones mentales.

Chi: la energía vital que circula en todo ser vivo, aliento, ánimo, pneuma.

Preguntas metódicas para la investigación:

1. Proceso: ¿En qué momento histórico puede haberse producido la entrada a lo Profundo de Lao Tsé? ¿Qué antecedentes y qué consecuencias se verifican de tal experiencia?

2. Relación: ¿En qué condiciones y relaciones con el medio se da la experiencia? Otros casos concomitantes.

3. Composición: ¿Cómo se produce la experiencia? Los pasos de entrada a lo Profundo.


[1]   La conciencia inspirada es una estructura global, capaz de lograr intuiciones inmediatas de la realidad. Por otra parte, es apta para organizar conjuntos de experiencias y para priorizar expresiones que se suelen transmitir a través de la Filosofía, la Ciencia, el Arte y la Mística. Silo. Apuntes de Psicología, pág. 323.

[2]          Silo. Apuntes de Psicología. Ulrica Ediciones. Rosario, 2010.

[3]              Dichas prácticas serán mencionadas a lo largo del estudio, con las citas bibliográficas correspondientes.

[4]              La doctrina del Tao es muy anterior a Lao Tse y Confucio (ambos vivieron en el s. VI a. C.). Silo. Obras Completas vol.1. Mitos Raíces Universales, nota 1 a Mitos Chinos, pág. 399.

[5]   Preciado Idoeta, Iñaqui. Tao Te Ching. Los libros del Tao. Lao Tse. Ed.Trotta. Madrid, 2006. Iñaqui Preciado Idoeta es doctor en filosofía, tibetólogo y pionero de la moderna sinología española. En 1980 obtuvo el premio nacional de traducción en España por su versión del Lao zi (Libro del Tao). Actualmente reside en un monasterio bonpo del valle del Hor, en el distrito de Narong del Tíbet Oriental, China, desde donde desarrolló parte de esta obra.

[6]   Lao Zi. Dao De Jing. Traducido y comentado por Wang Keping. Foreign Language Press. Beijing, 2008 – Nueva edición revisada del Tao-Te-Ching basada en las copias descubiertas en Mawangdui y otras versiones antiguas como las de Wang Bi y Heshang Gong. Lo más relevante en este caso son los ajustes y modificaciones del texto, basados en recientes estudios filológicos del clásico taoísta realizados por investigadores especializados en Lao Tsé, tales como Gu Di, Zhou Yong, Chen Guying, Ren Jiyu y otros.

[7]   Lao-tzu. Te-Tao Ching. Traducido y comentado por Robert G. Henricks. Modern Library. New York, 1993.

[8]   Silo. Obras Completas. Mitos Raíces Universales, nota 1 a Mitos Chinos, pág. 399.

[9]   Preciado Idoeta, I. Tao-Te-Ching. Los libros del Tao. Pág.62.

[10] Isabelle Robinet, “Daode jing” in Fabrizio Pregadio, ed., The Encyclopedia of Taoism. London. Routledge, 2008, vol. 1, pp. 321-25. (Traducción del inglés nuestra)

[11] Preciado Idoeta, I. Tao-Te-Ching, Los libros del Tao. Pág. 245.

[12] Ibid. Pág. 163.

[13] Ibid., pág. 327.

[14] Isabelle Robinet, “Daode jing”, The Encyclopedia of Taoism, vol. 1, pp. 321-25.